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Barcelona
y
el medio ambiente
Las ciudades intervienen de una
manera decisiva en el ciclo natural del agua.
La calidad medioambiental de
Barcelona depende, en buena parte, de sus zonas
verdes, espacios naturales y playas, de la calidad del aire
que respiramos, y
de los niveles de ruido, una de las variables que cada vez se
tienen más en cuenta.
Barcelona, como todos los grandes
sistemas urbanos, consume una gran cantidad de energía. Las consecuencias del consumo
energético, como pasa con el aire o con el agua, o como pasa con
los residuos que generamos, van mucho más allá del ámbito urbano.
De las ciudades depende, en última instancia, el medio ambiente
de todo el planeta.
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